domingo, 25 de septiembre de 2011

La minería informal y el Congreso

Considerando lo variopinto de nuestro escenario político, ya nada de lo pueda ocurrir en el nos sorprende. Y es que si continuamos realizando las mismas actuaciones de la misma forma, no pretendamos cambiar el resultado del proceso.

Y en ese sentido, se ha dejado evidencia que un padre de la patria -Amado Romero- logró ser elegido, y aprovechando las facultades que le da su representación, buscó beneficiar a la minería informal del cual forma parte (al haber obtenido concesiones de amplias extensiones de terreno, con el fin de incentivar, promover y lograr usufructos de tan rentable e informal negocio). Su participación, ahora desde el Congreso, pretendería -como parte de su agenda personal- convertir en legal aquello que esta "prohibido", como el de eliminar la restricción del uso de dragas en la actividad mencionada.

Sin duda, en determinadas zonas del interior del País, el Estado no ha logrado imponer el nivel de autoridad requerido, permitiendo que una actividad como ésta siga depredando sin ningún control nuestra amazonía (en desmedro de las generaciones presentes y futuras de la zona y eventualmente de nuestro país). En dichas condiciones, podría resultar evidente que los usos y costumbres de dicha zona, hayan permitido que la minería informal genere una cultura imperada por los actos de corrupción en los estamentos judiciales y policiales. No se explica de otra forma, que el área que la minería informal viene expolotando en la zona, haya logrado incrementarse de manera importante y con ello, negocios como la prostitución, a vista y paciencia de la población y de sus autoridades, que no hacen nada o son poco efectivos a la hora de enfrentarlos.

Cabe precisar, que la Constitución Política del Perú, menciona que es el Estado el que debe promover el uso sostenible de sus recursos naturales, la conservación de las áreas naturales protegidas y el desarrollo sostenible de la Amazonía con una legislación adecuada. ¿El Estado viene cumpliendo con dicho mandato?. Definitivamente no.

Nada de esto cambiará si seguimos haciendo las cosas de la misma forma. Y depende del Estado y del propio Congreso para que esto no ocurra: el Estado definiendo políticas y procedimientos claros y viables en el uso responsable de nuestros recursos y en la generación de niveles de control y fiscalización permanentes y adecuados (soportado por personal con virtudes éticas y morales, con calificaciones adecuadas, ofreciéndoles condiciones de trabajo y niveles remunerativos adecuados) y el Congreso promoviendo condiciones mínimas y perfiles mínimos profesionales para postular al Congreso, logrando por lo menos un Congreso más educado. ¿Es pedir demasiado?. Creo que no. Por cargos de menos responsabilidad y de mucho menor remuneración, las empresas privadas y entidades públicas "exigen" perfiles profesionales más competitivos que los requeridos por la Constitución para ser Congresista (ser peruano de nacimiento, haber cumplido veinticinco años y gozar del derecho de sufragio). 

Una decisión como esa, pasa por un esquema de autovaloración y autocrítica de sus miembros. ¿Sera posible que el Congreso tome una decisión de esa naturaleza, generando un cambio acorde con las condiciones actuales de competitividad, productividad y eficiencia?. Tienen cerca de 5 años de representación para aquellos que no lo tienen, para lograr una evolución profesional razonable (si desean postular nuevamente al Congreso), que permita una participación más activa de sus miembros, se encuentren mejor calificados para cumplir con las funciones propias del Congreso, y en consecuencia, ejerzan su labor de representación de acuerdo a las expectativas de sus votantes y en beneficio de la mayoría.

Existen grandes desafíos para este Gobierno y su bancada, por lo que esperamos que logren efectivamente hacer las cosas de manera distinta, de tal forma que ello permita obtener resultados concretos y efectivos.

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